sábado, marzo 10, 2007
Entrega rápida de pelota, el pedido de Torres Garcés
Publicado a las 1:36:00 p. m. por Federico
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Lo que más le interesa a Carlos Torres Garcés es que sus pupilos entreguen rápido la pelota. El técnico de Emelec sabe que lo más importante es el control del balón, especialmente en la mitad de la cancha.
“Entregue, entregue rápido”, ordena con tono enérgico a José Luis Quiñónez. Torres Garcés detiene la práctica de fútbol, que había empezado media hora antes (a las 16:30) en el estadio Capwell para darles explicaciones a sus volantes.
“Aquí no hay que demorar en dar el pase porque el rival siempre está al acecho”, aconseja el Palillo, sin dejar de mover sus manos, como mostrando la dirección en que debe ir la pelota. El técnico pide el balón y lo cede de inmediato a Quiñónez, del centro hacia la derecha. Antes de dar el pase, le dice al colombiano Sebastián Hernández, del equipo B, que se anticipara al pase. El cafetero logró quitar el balón antes de que llegara a Silvano Estacio.
“¿Sí ven?, ¿sí ven? Eso ocurre cuando no se pasa rápido la pelota”, indica Torres Garcés a sus pupilos. Tras aquel ejemplo, el fúbol continuó con un “Palillo”, que corría de un lado a otro para descubrir alguna falla de sus pupilos. Y la encontró.
Diez minutos después vuelve a parar el juego y preguntó: “¿Por qué todos van al mismo sector (a la izquierda) y dejan un hueco hacia la derecha?”. Agrega que el único que debe ir por la izquierda es Michael Arroyo. “Solo él debe ir por esa zona, los demás no deben descuidar las marcas”, explica.
Después de eso, detuvo el juego nuevamente, pero no para dar explicaciones. Lo hizo para que los jugadores se hidrataran. Mientras eso sucedía otro grupo de futbolistas trotaba alrededor de la cancha.
Durante el receso, de quizás un par de minutos, Marcelo Elizaga permaneció en su arco y practicó salidas con Álex Cevallos, el preparador de goleros.
Torres Garcés reanuda la práctica con algunas variantes. Entre esos cambios estuvo la reincorporación de Geovanny Caicedo a la zaga del equipo A por Luis Zambrano. La “Cuchara” se había recuperado de una molestia en los aductores.
El trabajo táctico sigue una hora más, hasta la noche. Sigue sin descuidar la mitad de la cancha y con entrega rápida de la pelota, tal como quiere Torres Garcés. (RVA)
“Entregue, entregue rápido”, ordena con tono enérgico a José Luis Quiñónez. Torres Garcés detiene la práctica de fútbol, que había empezado media hora antes (a las 16:30) en el estadio Capwell para darles explicaciones a sus volantes.
“Aquí no hay que demorar en dar el pase porque el rival siempre está al acecho”, aconseja el Palillo, sin dejar de mover sus manos, como mostrando la dirección en que debe ir la pelota. El técnico pide el balón y lo cede de inmediato a Quiñónez, del centro hacia la derecha. Antes de dar el pase, le dice al colombiano Sebastián Hernández, del equipo B, que se anticipara al pase. El cafetero logró quitar el balón antes de que llegara a Silvano Estacio.
“¿Sí ven?, ¿sí ven? Eso ocurre cuando no se pasa rápido la pelota”, indica Torres Garcés a sus pupilos. Tras aquel ejemplo, el fúbol continuó con un “Palillo”, que corría de un lado a otro para descubrir alguna falla de sus pupilos. Y la encontró.
Diez minutos después vuelve a parar el juego y preguntó: “¿Por qué todos van al mismo sector (a la izquierda) y dejan un hueco hacia la derecha?”. Agrega que el único que debe ir por la izquierda es Michael Arroyo. “Solo él debe ir por esa zona, los demás no deben descuidar las marcas”, explica.
Después de eso, detuvo el juego nuevamente, pero no para dar explicaciones. Lo hizo para que los jugadores se hidrataran. Mientras eso sucedía otro grupo de futbolistas trotaba alrededor de la cancha.
Durante el receso, de quizás un par de minutos, Marcelo Elizaga permaneció en su arco y practicó salidas con Álex Cevallos, el preparador de goleros.
Torres Garcés reanuda la práctica con algunas variantes. Entre esos cambios estuvo la reincorporación de Geovanny Caicedo a la zaga del equipo A por Luis Zambrano. La “Cuchara” se había recuperado de una molestia en los aductores.
El trabajo táctico sigue una hora más, hasta la noche. Sigue sin descuidar la mitad de la cancha y con entrega rápida de la pelota, tal como quiere Torres Garcés. (RVA)

























