sábado, agosto 11, 2012
¡Latin American Idiots!
Publicado a las 5:21:00 p. m. por webmaster
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Cuando todos pensábamos que la ridiculez y mediocridad de barcecopia habían llegado a su tope máximo en la época en la que usaban las famosas "estrellas de plata" bordadas en la camiseta, alrededor del escudo, en conmemoración de su dos derrotas en finales de Copa Libertadores, aparecen ahora con una nueva y revolucionaria forma de hacer el ridículo, ya no solo en el ámbito nacional, sino también con alcances internacionales.
¿Como fue? Muy sencillo: antes celebraban haber jugado -y perdido- las finales de Copa Libertadores. Por eso tenían las 2 estrellas "chimbas". Ahora, para multiplicar exponencialmente su ridiculez, decidieron no esperar hasta la final (a la que, obviamente, jamás llegarán), y declararse campeones de la Sudamericana cuando aún no había terminado NI LA PRIMERA FASE. Si no me creen, miren al cojudo de la foto, el de la camiseta blanca. No se como se llama, ni me interesa.
¿Como fue? Muy sencillo: antes celebraban haber jugado -y perdido- las finales de Copa Libertadores. Por eso tenían las 2 estrellas "chimbas". Ahora, para multiplicar exponencialmente su ridiculez, decidieron no esperar hasta la final (a la que, obviamente, jamás llegarán), y declararse campeones de la Sudamericana cuando aún no había terminado NI LA PRIMERA FASE. Si no me creen, miren al cojudo de la foto, el de la camiseta blanca. No se como se llama, ni me interesa.

Increible. ¿La dirigencia 'basura' intentaba mantener esta fantasía en secreto? Seguramente si. Pero no contaban con que el chimpancé que hizo el gol terminaría delatándolos, cuando marcó un gol, lo celebró quitándose ese trapo amarillo, mostró la camiseta blanca con una enorme y nada sutil estrella roja sobre el escudo de barcecaca, y corrió como travesti en batida policial, desatando la burla de toda latinoamérica, que observaba atónita la escena por TV, sin poder creer que tanta ridiculez junta fuera posible. Bueno, nosotros tampoco podemos creerlo, y eso que conocemos la capacidad que barcecopia ha tenido siempre para ser y hacer el ridículo.

























