sábado, octubre 29, 2016

Las hinchadas, un Clásico aparte

Publicado a las 5:34:00 p. m. por blue webmaster

El Astillero reventó. Azules y amarillos; hombres y mujeres; niños y adolescentes, todos bailaron al son de sus cánticos, flameando su bandera, pronosticando marcadores a favor y esperando que arranquen los determinantes 90 minutos. Un duelo en el que no había lugar para antecedentes, solo la garra de los 22 futbolistas en el George Capwell.

Fue un Clásico atípico. No se iban a ver las caras. Cada barra tuvo su procesión -como es costumbre- con la triste diferencia de que una vez más uno de los dos no iba a vivir presencialmente el duelo inmortal.

Barcelona no contó con su hinchada en el estadio azul, pero sintieron el respaldo desde el martes en la noche y el miércoles por la mañana no fue la excepción. Los fanáticos 'toreros' despidieron a sus jugadores de la concentración en el Monumental. Cientos dejaron sus responsabilidades para ser parte de la corte de honor que le hicieron a los amarillos.

Como Sur Oscura estamos tratando de buscar la paz donde juegue el equipo; esta vez no pudimos acompañarlos, pero una vez terminado el encuentro, sea cual sea el resultado, regresaremos para recibirlos. Pierde mucho el Clásico sin la hinchada visitante, no es lo justo ni para ellos, ni para nosotros (los barcelonistas)”, dijo Stalin Noriega, miembro de la barra del club 'torero'.



En la otra orilla, en la hinchada donde la derrota le cayó como un balde de agua fría, los 'eléctricos' pasaron momentos de apremio para ingresar a la general de la avenida Quito.

Estamos haciendo fila desde las 07:00, son casi las 14:00 y sigo aquí, esto es una desorganización total. Lo único bueno es que no ha habido altercados mayores”, dijo Luis Castro, hincha 'eléctrico'.

Unos nombraban a Damián Díaz como el salvador, otros a Ángel Mena. Otros solo miraban al cielo y decían, “así ganemos medio gol a cero, pero hay que ganar”.

Lo que ninguno imaginaba era que Díaz iba a sacar un gol muy tempranero. Eso provocó la algarabía tremenda en la Universidad de Guayaquil con los amarillos y el partido aparte entre la dirigencia 'torera' y los azules en el estadio.

Aunque son dos bandos distintos, los hermanos del Astillero tienen más en común de lo que piensan. Sufren, alientan, se arriesgan, dejan hasta de comer y lo entregan todo, solo por ver a su club.


Fuente: Expreso



Comunidad azul



Related Posts with Thumbnails
 
Live Support